Ana Mariani, de La Voz del Interior, hizo la crítica de Los perfiles del silencio. Los invito a que conozcan un poco de lo que, para mí, es una historia maravillosa.
Autor: Laura Pastarini
Año: 2009
Para vencer el olvido
De La Voz del Ineterior
amariani@lavozdelinterior.com.ar
La historia de la familia Pastarini comienza como la de tantas, con la llegada de un inmigrante a la Argentina.
En 1923, en un vapor, desde un lejano pueblo de Italia, llega Sisinio, el abuelo de Laura y de Aída, que se instalará en un pueblo fantasma de la provincia de Córdoba.
Con un gran esfuerzo de memoria, Laura comienza a relatar las anécdotas que no quiere que permanezcan en el olvido.
La vida de las dos hermanas, Aída y la autora del libro, será el eje de esta historia. En su relato desfilan los recuerdos del compromiso de ambas con la Juventud Universitaria Peronista, los amores, las traiciones, las desilusiones, el miedo, la culpa y, con especial énfasis, un hecho que dejó huellas imborrables no sólo en la familia Pastarini, sino en la sociedad toda: la desaparición forzada.
El secuestro de Aída, su única hermana, es lo que impulsa el relato. Las marcas de la desaparición en sus padres y en Laura serán para siempre.
Los cuestionamientos familiares no las hacían abandonar la militancia, aunque Laura era consciente de que la situación era cada vez más peligrosa y la lucha cada vez más despareja. Veía lo que Aída no alcanzaba a vislumbrar por su pasión y, por qué no, quizá por su inocencia.
La autora sintió muchas veces que su mundo cotidiano se derrumbaba, más aún cuando no pudo encontrar rastros de su hermana, a pesar de recorrer todos los lugares de detención posibles.
Aída fue una de las víctimas del campo de concentración La Perla, según pudo enterarse Laura, mucho más tarde, por un sobreviviente que la vio y le contó detalles de la corta estadía de su hermana en ese campo de exterminio.
A Laura Pastarini la vida la golpeó dos veces. Primero, con la desaparición de Aída; después, con una enfermedad incurable: esclerosis múltiple. Sin embargo, su lucha por seguir viviendo y la ayuda de sus dos hijos la empujaron a escribir y publicar este libro que comenzó hace muchos años.
La deuda está saldada, con Aída y con la vida.
Con Perfiles del silencio, Laura Pastarini fija una postura y un deseo: legarles a sus hijos, a los jóvenes, aquella pasión, aun reconociendo los errores, que sintieron quienes creyeron en que una Argentina más justa era posible.








