Shopping
El aire artificial acondiciona
nuestra caminata en busca de cosas
que se puedan comprar. Ella no deja
de dar saltitos como si estuviese
conteniendo un impulso de correr
que nunca la abandona. Cuando me canso
de pronunciar su nombre y el imperativo:
“Esperame, Margarita”, le agarro
la mano para que siga el ritmo
no demasiado lento que llevo. ¿En dónde
estamos? Un shopping, un mundo de ojos
que miran hacia adentro. Es ideal
para invitar a que mi hijita pregunte
cuánto dinero tengo y cuánto falta
y cuánto objeto inútil puedo llegar
a concederle.
Silvio Mattoni
Autor: Silvio Mattoni
Editorial: Ediciones Recovecos
Año: 2007
Editorial: Ediciones Recovecos
Año: 2007








